Cabezón

scofikey:

W: Una cosa, este bicho del nether, el lobo ese…

V: ¿Qué le pasa?

W: Que ¿qué hace aquí?

V: Porque también los hay en el desierto.

W: Ah, es verdad. ¿Y esto es el desierto? NO. Entonces, ¿qué hace aquí? Vuelvo a preguntarlo.

V: ¡Pero que tenemos el desierto aquí al lado, cabezón!

W: A mí no me llames cabezón, eh? 

V: No, pero te lo digo en plan cariñoso, ¿sabes? En plan de tienes una cabeza prominente. ¿Sabes?

W: La cabeza de qué? Ejhé.

V: *se parte*

"Anoche no podía dormir, estaba muy excitada y tuve que tocarme para mermar un poco las ganas que tengo de ti. Imaginé que eras tu el que jugaba con mi sexo, que eran tus dedos y no los mios los que trataban de darme placer, te imaginé susurrándome al oído cuánto me deseabas, me imaginé a mi gimiendo tu nombre mientras el orgasmo se apoderaba de mi y me corría como se corre un tornillo pasado de rosca, con la intensidad de un huracán y la ternura de la primavera. No quiero sonar cursi cuando hablo de sexo, más sin embargo conjugar el sexo contigo es lo más cercano que he estado de escribir un poema, pero al igual que el sexo entre nosotros siempre queda inconcluso…"
- Apto sólo para mayores de 18 años, Karina Montero. (via yo—te—cielo)

(Fuente: m2karina, vía wigettainmymind)